domingo 2 de octubre de 2011

El extraño del tercer piso

Si hace poco sacaba a la palestra La séptima víctima de Marc Robson como una influencia de posteriores producciones de cine negro, El extraño del tercer piso (1940) de Boris Ingster, es tres años anterior a la de Robson y ésta sí que desprende negritud desde el arranque hasta el final. No en vano en el libro de Víctor Arribas se la sitúa en el punto de arranque del género negro. Me la puse anoche y nada más aparecer Peter Lorre, con esos ojos saltones, recordé que ya la había visto. Puede que no sea de las indispensables para la mayoría, pero si compartís conmigo predilección por este género, yo no me la perdería por nada.

5 comentarios:

David dijo...

Yo quiero ver la de La séptima víctima... Si la tienes por ahí (y sí; ya sé que no he visto todavía la de Melody)

X dijo...

Cuenta con ella.

Marcos Callau dijo...

Pues muchas gracias por la inbformación. Sí, siento predilección por este género y por supuesto, no me la perderé.

alex dijo...

El cine negro americano de los años cuarenta, sin desmerecer al polar francés sesentero, supone el techo del género. La negrura de unos tiempos trasladada al celuloide. Hubo actores nacidos para traspasar las tinieblas en blanco y negro, como Lorre, George Raft, Bogart, John Garfield, Cagney... Y hubo mujeres para guiarles hasta el precipicio y otras para tratar de aliviar su caída.

Robson no es de mis favoritos, aunque fue un director todoterreno y solvente. La peli que citas inquieta, que no es poco, teniendo en cuenta que nació durante la edad de oro del género. Lorre, como siempre, se sale.

David C. dijo...

wow quiero verla.